Repercusiones en el Festival de Locarno. Poca palabreria...

Poche Chiaccherre! 


No hay elemento tan difícil de manejar para un director de cine como las palabras. Esta afirmación es tan evidente que puede parecer una tontería. Y sin embrago no lo es, por la epidemia del palabrerío que avanza y son muchos los que tienen la ilusión de sostener un film exclusivamente en base al dialogo. El dialogo, que en el teatro lo es todo, en el cine se revela como una pérfida trampa que juega en contra de la historia y deja afuera al espectador. Solo unos pocos grandes maestros como, como Bergman, Altman o Almodóvar, se han arriesgado a dar ala palabra un papel significativo. ¿Y que pasaría si no estuviera ahí? Ernesto Baca es un joven cineasta de Buenos Aires, hace la prueba con Cabeza de Palo con resultados notables. En 65 minutos cuenta una maravillosa historia valiéndose solamente de imágenes. Lo maravillosos es que su relato redesarrolla de forma clara y ágil, los estados de animo de los personajes son transparentes, y en ningún momento se siente la ausencia de diálogos. Pero Ernesto Baca sabe que el audio es la clave, como decían los viejos Zorros de Cinecitta. Y entonces construye junto a Tata Sununú, una banda sonora donde el rumor de la realidad y la música dialogan, se persiguen y se superponen para realzar la historia y las imágenes. El coraje, la honestidad, la fuerza de la puesta en escena y del montaje hacen a uno olvidar los medios limitadísimos con los que Ernesto Baca realizo Cabeza de Palo. ¿Llegaremos a verla en Televisión?

Corriere della Serra – Italia
Numero 33. 17 al 23 de agosto 2002


Comentarios

Entradas populares de este blog

Gallupo entrevista Cabeza (Baca)

Pre-producción cabeza